miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Pasaba el frente de Madrid por Somosaguas?

En este tercer día de excavación en Somosaguas tuvimos la visita de varios grupos de chavalines de cinco añitos que vinieron a hacer sus primeros pinitos en el campo de la Paleontología. Los monitores de EDNYA se encargaron de la ardua tarea de introducir conceptos sobre el tiempo geológico y la fosilización en las mentes preclaras de estos jóvenes estudiantes.

Mientras tanto, se inició la tarea de plantear una nueva cata que nos permitirá definir la amplitud del área de concentración de fósiles en los niveles superiores de Somosaguas (T3). Se trata de la Cata-4 y se situó más o menos en el centro de diferentes puntos de muestreo previos (Cata-2, Cata-3, SOM-3, SOM-4). La mañana se dedicó al planteamiento de la cata y al desbroce de la cubierta vegetal, para por la tarde poder iniciar la excavación del nivel fosilífero que debía estar prácticamente en superficie...

Por otro lado, en Somosaguas-Norte, el yacimiento principal, la actividad de excavación continuó con normalidad y ya a pleno rendimiento. El número de fósiles encontrado es abundante (ya hemos superado el primer centenar) y su calidad nada desestimable.


Por la tarde el trabajo en la Cata-4 continuó hasta que se desató la tragedia... El nivel fosilífero, que supuestamente debía aflorar a pocos centímetros de la superficie, no aparecía. Nos encontramos ante un relleno que nos despertaba los peores recuerdos de nuestra experiencia en la Cata-1. Así que Enrique, ni corto y perezoso se puso a profundizar en corto para ver cómo se resolvía esto... ¿Sería un relleno superficial o nos encontrábamos ante un auténtico agujero como el que sufrimos hace dos años en la Cata-1? Efectivamente, el agujero que hizo era de más de medio metro y los niveles in situ no aparecieron de manera clara. Carlos probó en el otro extremo de la cuadrícula y tampoco... Así que hubo que buscar otro punto para ubicar la Cata-4... a tan sólo tres metros hacia el Noreste, donde el nivel que buscamos está a menos de 5 centímetros de profundidad.

¿Qué demonios ocurre con esos agujeros rellenos de material ajeno al yacimiento? Una idea que ya planeaba por el equipo es que en la Cata-1 habíamos pillado una trinchera de la Guerra Civil (pues es demasiado profunda para una simple vaguada rellena con material de obras de infraestructuras en el campus), lo cual encajaba con las balas que se habían encontrado al iniciar su excavación. Este nuevo agujero que nos ha tenido entretenidos todo este día viene a apoyar esta idea. Así que surge la cuestión de si justamente un frente de la Guerra Civil durante el asedio al Madrid republicano cruzaba justo por en medio del yacimiento mioceno de Somosaguas. Si fue así, ¿que pensarían los soldados que excavaron las trincheras al encontrarse los huesos tan raros que seguramente localizaron? Enigmas de la historia que no sabemos si algún día se resolverán...

Mientras nos enfrentábamos a esos pensamientos, en la Cata-2 el trabajo continuaba a buen ritmo... y a mitad de la tarde saltaba la liebre... Un resto sospechoso apareció más o menos en el centro de la cata. Por su aspecto, a Juan le recuerda a los primeros asomos de la antigua mandíbula de Conohyus que se encontró hace dos años, que igual que en este momento estaban cubiertos por una calcreta que difumina la forma del fósil. En próximos días iremos viendo si finalmente se trata de algún fósil reseñable...

Finalmente, en Somosaguas-Norte los excavadores vespertinos continúan trabajando con ahínco para aumentar sus aptitudes como "rastreadores de restos fósiles". Y aunque la lluvia amagó en algún momento, no hubo incidentes de mayor importancia.

La Crónica continua...



3 comentarios:

gerion dijo...

Lo primero, un saludo y felicidades por tan buena iniciativa. Resulta verdaderamente sugerente e interesante el poder ir descubriendo episodios del Pasado vivido en esta zona. Muchas gracias por compartirlo con todos y todas.

Respecto a la posibilidad de la existencia de trincheras de la guerra civil en la zona, es más que probable. Casi todo el noroeste madrileño se vio fuertemente afectado por la contienda. Fracasado el ataque directo a Madrid (noviembre de 1936), Franco y sus generales decidieron una serie de operaciones militares en los flancos de la capital, conocidas como batallas de cerco, cuyo principal objetivo consistía en tratar de aislar a la ciudad de sus comunicaciones con el resto de la zona republicana.

El primero de estos intentos se realizó entre finales de noviembre de 1936 y mediados de enero de 1937, y se conoce como Batalla de la carretera de La Coruña, la cual se desarrolló en tres fases.

El primer ataque se efectuó el 29 de noviembre de 1936. Tres columnas al mando del general Varela reciben la orden de ocupar la línea formada por Húmera, Pozuelo y su estación, Aravaca, Cuesta de Las Perdices y Cerro del Águila, cortando la carretera de La Coruña y tomando el Pardo, para lanzarse sobre Madrid. La fuerte resistencia ofrecida por los republicanos conseguirá frenar la ofensiva y las columnas atacantes, tras varios días de duro desgaste, no lograrán pasar del cementerio de Pozuelo y las primeras casas de la Colonia de La Paz, finalizando la operación entorno al 3 de diciembre de 1936.

El 14 de diciembre se inicia el segundo intento franquista, esta vez en el sector de Boadilla del Monte. Las tropas de Varela, tras jornadas de furiosos ataques y contraataques, conseguirán asegurar las conquistas de Boadilla y Villanueva de la Cañada, de donde ya no serían capaces de pasar, viéndose obligados, el 23 de diciembre de 1936, a desistir nuevamente de sus objetivos.

El tercer y definitivo intento de cortar la carretera de La Coruña se iniciaría el 3 de enero de 1937. Ese día, los franquistas consiguen romper el frente. Conquistan Villafranca del Castillo, Majadahonda, Las Rozas, El Plantío y avanzan sobre Madrid por la Carretera de La Coruña para enlazar con las tropas que atacan Pozuelo y Aravaca, que serán ocupados los días 7 y 8 de enero respectivamente. El día 9, con la conquista de la Cuesta de las Perdices y el Cerro del Águila, la ofensiva franquista se detiene. Los contraataques republicanos de los días siguientes, a pesar de algunos éxitos puntuales, no lograran expulsar al enemigo de sus posiciones conquistadas y finalmente, el 16 de enero de 1937, la Batalla de La Carretera de La Coruña llega a su fin.

Tanto en la primera fase de esta batalla, como en la segunda, el sector de Somosaguas se vio directamente afectado por los combates. Tras esta batalla, comenzó una dura guerra de posiciones que supuso una intensa labor fortificadora en todo el frente. Aunque Somosaguas, tras los combates desarrollados en el invierno de 1936/37, dejó de estar en primera línea de fuego, siguió viéndose afectada por la guerra de trincheras que caracterizó al frente madrileño hasta el final de la guerra.

El espacio de este comentario no da para más. Si tenéis interés, quizás os apetezca echar un vistazo al blog “Frente de Batalla”, centrado en la guerra civil en el noroeste de Madrid. La dirección es:

http://frentedebatalla-gerion.blogspot.com/

Cualquier consulta o comentario sobre este tema, podéis escribirme a la dirección:

frentedebatalla@mixmail.com

Será un placer intentar ayudar en todo lo que pueda. Ánimo y mucha suerte en vuestra investigación “GeoPaleoBiológica”.

Recibir un cordial saludo

Manuel Hdez Fdez dijo...

Muchas gracias por la información, la verdad es que aprender más cosas sobre estos asuntos siempre viene bien. Y resulta fascinante ver cómo se interrelacionan con el trabajo que realizamos día a día.

Saludos

Chuparrocas dijo...

Podríamos incluir este asunto en las visitas durante las jornadas de puertas abiertas. No es nada geológico pero es interesante.