miércoles, 11 de mayo de 2011

Tranquilidad en la cuadrícula...

Hoy era uno de los días en que Omid explica el contexto geológico de los yacimientos y obliga a nuestros excavadores a enfrentarse a la realización de una columna estratigráfica. Es cierto que los dos-tres metros de secuencia que tenemos en los alrededores no dan para grandes complejidades, pero aún así es un primer reto para muchos biólogos e incluso para los geólogos de primer curso.

Debido a esas actividades, en el yacimiento eramos pocos los que habíamos quedado y nuevamente estabamos distribuidos básicamente en dos grupos: uno con la mandíbula del mastodonte y otro con la escápula. Pero aún así no hemos tenido tiempo de aburrirnos. Hoy también ha venido un grupo de escolares a visitar el yacimiento y nos han mantenido entretenidos con sus preguntas. Y les ha llamado la atención ver como un mastodonte también pasaba por la fase de perder los dientes de leche... igual que estaban muchos de ellos con sus boquitas medio desdentadas típicas de los 7 años.

Por la tarde la normalidad ha regresado y el yacimiento ha vuelto a su animación habitual. E incluso ha habido tiempo para varios duelos musicales entre sectores. No es que los excavadores se pusieran a cantar, sino más bien que pugnaban por elegir una música adecuada a sus gustos exquisitos (tarea que es casi siempre imposible dentro de un grupo de más de una persona).



Omid ha continuado lavando-tamizando muestras de sedimento con ayuda de varios excavadores. Y aunque no lo haya comentado, el trabajo en las dos catas ha continuado, siempre dependiendo del número de excavadores disponibles. Como este año estamos algo escasos de excavadores la profundización en las mismas se está viendo ralentizada. Pero aún así no cejaremos en nuestro esfuerzo.