lunes, 16 de mayo de 2011

Despedida en "bloque"

El día de hoy ha tenido múltiples "eventos" relevantes. De buena mañana Y SIN TOLDO, hemos empezado a sacar todos aquellos fósiles que se veían en superficie, grandes y pequeños. El primer grande en salir ha sido el fragmento de escápula de Gomphotherium que estaba pendiente desde el año pasado.

Mientras seguíamos preparando el bloque de la mandíbula, recibimos la visita de Emilia Nogueras, de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid. Comentamos los nuevos hallazgos de este año, le enseñamos el yacimiento y las catas, discutiendo la situación actual y sus perspectivas de futuro, y recordamos con cariño a Nieves, quién habría disfrutado sobremanera con los nuevos fósiles.

Como si de la llamada de la selva se tratara, unos fósiles han atraído a otros, y hemos ampliado la lista de restos a "excavar con urgencia". Junto a la hemipelvis, ha aparecido un nuevo resto de gran tamaño aún sin identificar, y en una de las paredes del yacimiento hemos encontrado un nuevo molar de Gomphotherium angustidens que se suma a los presentes en la nueva mandíbula.

Ya a última hora, y con el bloque de la mandíbula de Gomphotherium listo y protegido con poliuretano, procedimos a su extracción y ubicación provisional en el maletero de nuestro todoterreno... gracias a los aguerridos chicos y chicas que nos echaron una mano, porque el bloque en cuestión pesa en torno a los 250 kilos... El traslado del bloque desde el yacimiento a la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, donde se ubica el Departamento de Paleontología, se produjo sin mayores incidentes. Allí contamos nuevamente con ayuda, en este caso de Manuel y Ana, para poder desembarcar el bloque desde el todoterreno hasta un carro (también todoterreno, jeje) capaz de soportar su peso y que ya nos permitió introducirlo sin mayores problemas en el laboratorio donde la mandíbula será limpiada, preparada y restaurada en las próximas semanas.

Mañana ya es nuestro último día y es una mezcla de melancolía, cansancio y orgullo por un trabajo bien hecho el popurrí de sentimientos que nos embargan.

Mañana más, pero no mejor... es imposible.


La Crónica continúa...