lunes, 30 de mayo de 2011

Somosaguas se sale... de Somosaguas

La fauna de Somosaguas ya ha traspasado las fronteras de nuestro proyecto y se ha convertido en moneda de cambio para trabajos que estudian aspectos de diversa índole en las faunas de mamíferos del Mioceno europeo.

Lo decimos porque, por primera vez desde el descubrimiento de los yacimientos, sus datos han sido utilizados en una publicación en la que no participa ninguno de los integrantes del Proyecto Somosaguas de Paleontología...

De hecho, desde el año pasado ha ocurrido en cuatro artículos:

  • Casanovas-Vilar, I., García-Paredes, I., Alba, D.M., van den Hoek Ostende, L.W. & Moyà-Solà, S. 2010. The European Far West: Miocene mammal isolation, diversity and turnover in the Iberian Peninsula. Journal of Biogeography, 37: 1079-1093.
  • Furió, M., Casanovas-Vilar, I. & van den Hoek Ostende, L.W. 2011. Predictable structure of Miocene insectivore (Lipotyphla) faunas in Western Europe along a latitudinal gradient. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, 304: 219-229.
  • Hernández-Ballarín, V., Oliver, A., García-Paredes, I. & Peláez-Campomanes, P. 2010. Estudio preliminar de la fauna de roedores del yacimiento mioceno de El Cañaveral (Madrid, España). Cidaris, 30: 151-156.
  • Hernández-Ballarín, V., Oliver, A. & Peláez-Campomanes, P. 2011. Revisión de las asociaciones de mamíferos del tránsito Aragoniense medio y superior de la cuenca de Madrid. En: Pérez-García, A., Gascó, F., Gasulla, J.M. & Escaso, F (eds.), Viajando a Mundos Pretéritos. Ajuntament de Morella, pp. 173-182.
Concretamente, todos ellos han utilizado los datos faunísticos correspondientes a nuestro yacimiento de micromamíferos, Somosaguas-Sur.

Los dos primeros se han publicado en revistas internacionales y abordan aproximaciones paleobiogeográficas a las faunas de mamíferos, mientras que en los otros dos se plantean cuestiones biocronológicas de las faunas de roedores de la cuenca de Madrid y han sido presentados en sendas ediciones del EJIP.

Sólo ha sido necesaria algo más de una década para que haya tenido lugar lo que podríamos considerar la definitiva declaración de mayoría de edad para nuestro yacimiento. En nuestra opinión, que investigadores de otros equipos utilicen la información que se ha publicado sobre un yacimiento para avanzar en el conocimiento de nuevos aspectos, en este caso, paleobiogeográficos, paleoecológicos o biocronológicos, es el mejor síntoma del buen trabajo realizado.