miércoles, 25 de mayo de 2011

Reviviendo Somosaguas: Prosantorhinus

Este es el primer post de unos cuantos en los que, según vaya avanzando mi trabajo de paleoreconstrucción artística de los animales del yacimiento de Somosaguas, iré explicando brevemente el paso a paso para su reconstrucción y que todos podamos ponerle una cara a la fauna del Mioceno que nos acompaña.

En esta primera entrada os presento a Prosantorhinus, el miembro de la familia de los rinocerontes que se ha encontrado en Somosaguas. Del yacimiento de Somosaguas norte se han publicado una hemimandíbula y un metápodo, en los cuales se basa la reconstrucción. Los nuevos restos que han aparecido en la última campaña y los restaurados a lo largo del año pasado por Enrique, servirán para una futura revisión de la misma.


Prosantorhinus es un genero de rinocerontes que cuenta con dos especies bien reconocidas, P. douvillei y P. dermanicus. A mi me atañe más concretamente la especie P. douvillei, presente en Somosaguas, si bien he tenido que basarme en P. germanicus cuando a causa de falta de material.

El primer paso es, a partir de los restos que tenemos, generalmente restos oseos fósiles, comenzar a recomponer el esqueleto, ya que sostiene y configura a todo el cuerpo. Para la reconstrucción de un animal del que no tenemos conocimiento o restos de toda su anatomia empleamos la anatomia comparada, comenzando con los parientes más cercanos al sujeto que conozcamos y de los que tengamos información. En este caso la especie P. germanicus ha sido empleada en la reconstrucción del cráneo, adaptando el cráneo que se conoce de P. germanicus a las proporciones y características conocidas de P. douvillei. En las zonas con carencia de información de este género, se procede a una comparación con otros miembros de su tribu, teniendo en cuenta por ejemplo los enormes incisivos que tienen todos los teleoceratinos en su mandíbula inferior, y que se sabe tenía Prosantorhinus.

La hemimandibula de tono blanco y línea gruesa es la pieza de la que se parte para la reconstrucción

Siguiendo el mismo proceso, consultando bibliografía y restos fósiles de la especie, se toman medidas de referencia en relación a los huesos de los que partimos, y a partir de ahí mediante anatomia comparada con otros miembros de la tribu teleoceratini, se intuye la forma y proporciones del cuerpo.


Una vez tenemos la reconstrucción osea, de nuevo mediante conocimientos de anatomia comparada, esta vez con parientes cercanos vivos, se procede a la reconstrucción muscular, la cual nos va a dar la morfologia completa del animal. Normalmente se asume que si varios parientes cercanos del animal de diferentes generos y al mismo tiempo grupos ancestrales poseen una determinada caracteristica, es posible que el animal a reconstruir la conserve a no ser que haya sufrido una adaptación propia.


Y por último queda la interpretación artística del animal.

En este caso se llega a la conclusión de que Prosantorhinus es un rinoceronte de forma hipopotamoide, de caderas amplias, extremidades cortas con zona del vientre más baja que las articulaciones de codo y rodilla y una cabeza pequeña en relación al tamaño corporal, que podría ser de unos 2,79 m.

El color podría ser gris, ya que la mayoria de los rinocerontes actuales, si no todos, tienen esa coloración. Según Cerdeño en Prosantorhinus, the small teleoceratine rhinocerotid from the Miocene of Western Europe (1996), el animal podría tener un pequeño cuerno, pero he decidido no ponérselo. El labio superior sería prensil y ganchudo como en todos los rinocerontes salvo el rinoceronte blanco, que lo tiene liso. Un labio prensil le serviría para ramonear y cojer la vegetacion del posible medio anfibio en el que habitaría. Los pliegues de la piel se encuentran en zonas cercanas a las extremidades como en los generos actuales Ceratotherium, Diceros y Dicerorhinus.


Una versión preliminar de esta entrada se publicó en "EstudioNaturArte", el blog del Grupo de Estudio de la Naturaleza de la Facultad de Bellas Artes de la UCM.