martes, 17 de mayo de 2011

Llegó el final de la campaña...

Efectivamente, hoy ya ha llegado el momento que todos tememos y anhelamos al mismo tiempo. Lo tememos porque supone la finalización de un periodo del año en el que se comparten numerosas vivencias de gran interés, tanto desde el punto de vista laboral como el mismo contacto personal con los excavadores. Por otro lado, aunque nos gusten mucho, las excavaciones resultan agotadoras (y más esta en la que se complementan los trabajos de excavación con las actividades de Paleontología Social y con las clases en la facultad) así que despues de quince días andamos un poco machacaditos físicamente.

Pero bueno, el día ha sido muy gratificante pues los fósiles han sido abundantes y de relativamente fácil extracción.

Blanca y Patry se han dedicado al nuevo molar de Gomphotherium que estaba en la pared del yacimiento. Para ello han utilizado la técnica de excavación conocida como "en capilla", que obliga a generar una oquedad en la pared por detrás del fósil en cuestión. Al excavarlo, ha quedado claro que el molar llevaba adherido un fragmento de mandíbula, pero esta vez sin más importancia.

Al mismo tiempo, Eloy y Mar también se han dedicado a profundizar y, finalmente, extraer el bloque que incluye un fragmento de hueso largo con multitud de fracturas diagenéticas y huellas de raíces. Seguro que será de gran interés para los estudios tafonómicos en relación con la acción de los componentes edáficos sobre los fósiles.


Mientras, un abundante grupo de excavadores se ha situado en torno al fragmento de pelvis de rinoceronte que Ernaud encontró hace dos días para con la mayor rapidez posible generar un bloque que permitiese extraerlo. En un sólo día, esa hemipelvis ha pasado de estar en superficie a encontrarse sobre un pedestal de unos treinta centímetros.


Por la tarde, casualidades de la vida, el número de excavadores ha caído en picado a causa de dos exámenes. Uno que se producía al mismo tiempo que excavábamos y otro que tendrá lugar mañana. Aunque era algo que ya sabíamos con antelación (para eso hacemos nuestras listas de turnos) no deja de generar algunos problemillas a la hora de rematar el yacimiento. Con tan pocos excavadores resulta más difícil atender adecuadamente todas las necesidades de última hora. Aún así hemos logrado superar la tarde y cerrar la campaña de excavación con un balance muy positivo de la misma.


La Crónica continúa...