Como todos los años, los sábados se juntan los voluntarios de la tarde con los de la mañana, y cuando dos coinciden en una misma cuadrícula, toca decidir quién se la queda. El sistema es sencillo, un destornillador cada uno, y el que primero sangre, pierde la cuadrícula.
Una vez todos ubicados (nunca mejor dicho), la mañana ha ido muy ligera, con una temperatura agradable si eres Sauron, pero con muchos y variados fósiles. Como no ha estado Dánae, no esperéis muchas fotos...
Tras una McPollo en la comida, ha empezado el turno de la tarde con una sesión de tzolkin maya que, para los no entendidos, es como un horóscopo basado en el calendario maya. Así hemos podido conocer la personalidad de cada uno, y las sinergias y conflictos que podrían surgir en la excavación. Emilia y Álvaro han tenido que recordar la norma del yacimiento de que los chismes se cuentan en alto, y así ha terminado la semana.
| Pablo limpiando su cuadrícula estéril |
Casi se me olvidaba, los fósiles... Álvaro está sacando unos huesos largos algo rotos, y Marcos va extrayendo fósiles a pares. Creo que tiene ya más de 10 en su cuenta personal, y saca bastante ventaja al siguiente. Pero dónde está su vértebra, que yo la vea 👀
| Huesos largos que está sacando Álvaro. Ese sólo cuenta como uno... |
Chaaao chao chao chao
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