viernes, 11 de febrero de 2011

Paco Anguita recuerda a Nieves

Nuestro querido Paco Anguita nos ha hecho llegar esta semana un pequeño texto que ha escrito en memoria de Nieves. Aquí os lo transcribo.

Un recuerdo de Nieves López

Una paleontóloga y un petrólogo no tienen demasiadas ocasiones de trabajar juntos. Sin embargo, Nieves y yo coincidimos en bastantes ocasiones, probablemente porque los dos luchamos por desbordar nuestras especialidades originales. Recuerdo especialmente dos, en Lérida y Barcelona. La primera fue un congreso organizado por la Fundación Joan Oró sobre la vida fuera de la Tierra, en el que Nieves y yo aprovechamos para intercambiar información actualizada sobre la Tierra primitiva y sobre el Sistema Solar inicial. En Barcelona, La Caixa nos había invitado a los dos a participar en un ciclo de conferencias; los temas no los recuerdo, pero lo que sí me ha dejado huella es que en el maravilloso museo científico de la organización había una exposición de iguanodontes, y que tuve el privilegio de que Nieves fuese mi guía. No una guía cualquiera, sino una que me supo indicar qué partes de las reconstrucciones eran correctas y cuáles erróneas, siempre sin presumir de saber más que nadie. Obtuve entonces la impresión de que Nieves era una persona sabia en el sentido más noble del término. No una enciclopedia viviente (y eso que sabía una enorme cantidad de cosas), sino sobre todo algo mucho más valioso: alguien de cuyas palabras te puedes fiar. En cuanto a lo mucho que sabía, no olvido que Nieves fue la primera persona que intentó enseñarme cómo construir una conferencia usando el Punto Poderoso.

El último verano le escribí un mensaje de ánimo. En él le decía que su labor con los alumnos me parecía de lo más importante que se había hecho en esta Facultad en mucho tiempo. Me respondió agradeciéndome esa valoración, y asegurándome que estaba luchando, y que lo haría mientras tuviese fuerzas.

Así ha debido ser. Uno de sus alumnos aventajados me decía que ahora que Nieves se ha ido tenía una sensación de orfandad. Como profesor que siempre ha hecho del trabajo directo con los alumnos una seña de identidad, yo comparto ese sentimiento.

Francisco Anguita Virella
Planetólogo