viernes, 29 de abril de 2016

Mi primer EJIP

Mi historia comienza en Octubre-Noviembre de 2015, cuando Fernando Blanco (miembro del grupo de investigación de la Complutense y amigo de la carrera de biología) me propone colaborar con 2 chicos de Paleo, que están buscando a alguien del campo de la ornitología. Como el momento no podía ser más propicio (me encontraba mudándome de casa y participando en la obra de la nueva, terminando un TFM, empezando un 2º Máster y trabajando los fines de semana) decidí aceptar. No sin antes echar mano de un sabio consejo de mi padre: “En la vida hay que meterse en to los fregaos”. Pues bien los dos chicos de Paleo, Omid y Jonathan (ambos recientes doctores de los que ahora valoro realmente la oportunidad de haber conocido) me propusieron investigar sobre un tema que jamás antes había escuchado, la geofagía o ingesta de suelo. Poco a poco recabamos información y le fuimos dando forma al trabajo hasta el punto que les pareció suficiente como para llevarlo al EJIP. Por ser una persona completamente novel en el mundo de la paleontología, ese fue el primer momento en el que escuché hablar de tal congreso. Vuelvo a hacer uso del “refrán” paternal ya mencionado y decido asistir, aun sabiendo que la posible comunicación oral debería ser en inglés (pues este año además de EJIP, es IMERP y por tanto un encuentro internacional). Miércoles 13 de abril: Partimos desde la Complutense Fernando, Iris (sin duda otro grato descubrimiento como persona) y yo. Aparecemos en Titaguas tras perdernos un poco por el camino, pero justo a tiempo para comenzar con el piscolabis. Acabamos entre las 2 y las 3 de la madrugada ya por fin en la habitación, con previo paso por el pub local incluido. A la mañana siguiente desayuno internacional y no por los componentes de este, sino porque intentamos comunicarnos con unas compañeras griegas, aun posiblemente bajo los efectos de las últimas cervezas. 14 de abril, comienza el congreso: Asistimos a las ponencias, a las sesiones de posters y a las excursiones. Mi estancia real en el congreso prácticamente se limita a este día y a la noche anterior y sin embargo, es tiempo suficiente para conocer a multitud de personas de diferentes nacionalidades. Debido a mi ignorancia en este campo y a las dificultades idiomáticas, todo para mí es nuevo. Probablemente por este motivo consideró que he aprendido muchas cosas y esto hace todavía más interesante el hecho de haber acudido al congreso. Prontito a la cama por la noche, pues hay que reponer fuerzas y a la mañana siguiente tengo la exposición. Viernes 15: Soy el último en exponer del primer turno. Expone Fernando y lo clava. Está exponiendo Elisabeth (quién la noche anterior me comentó que exponía ella, después otra chica y a continuación yo). Decido que al acabar Elisabeth es buen momento para salir a fumar el “cigarrillo de la suerte” y relajarme antes de mi exposición (ojo! sepa el lector que un chester sin ningún tipo de aditivo). Me frena Fernando y me dice ¿dónde vas si te toca a ti ahora? Revisamos la programación y está en lo cierto. No hay tiempo para cigarros. Salgo a la palestra y cuento nuestro trabajo. La verdad muy satisfecho con la comunicación, creo que se entiende bien aunque se pueda mejorar en la pronunciación, pero no me puedo pedir más a mí mismo. Sobrevivo a las preguntas o mejor dicho a LA pregunta, y asistimos al último coffee break. Nos despedimos debidamente de las nuevas amistades y regresamos a Madrid Cristina, Rocío y yo (ambas dos excelentes compañeras de viaje). Como reflexión final he de decir, que aunque me volví demasiado pronto por cuestiones laborales, me ha parecido un evento fantástico. He aprendido, he conocido gente, y he disfrutado mucho en líneas generales. Por tanto, este congreso ha sido un descubrimiento que ojalá pueda volver a repetir si se da la oportunidad. En cuanto a nuestro trabajo, estamos actualmente ampliándolo para intentar llevarlo a alguna revista internacional. Por último agradecer a la organización todo su esfuerzo, el trato impecable e incluso su paciencia con los más juerguistas.